La Corte Interamericana de Derechos Humanos es un tribunal internacional bajo la Organización de los Estados Americanos formado de conformidad con el tratado de derechos humanos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
El tribunal dijo que Álvarez se encuentra en una «situación de extrema vulnerabilidad» y pidió a Nicaragua que lo libere además de tomar cualquier medida para preservar su vida y dignidad.
En el comunicado de Malloy rezó: “Que Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, patrona de Nicaragua y Estados Unidos, ilumine los corazones de todos los que toman las decisiones, y que su manto materno proteja a la Iglesia en Nicaragua”.
Además de su sentencia de prisión, Álvarez fue despojado de su ciudadanía y multado. Su encarcelamiento se produjo después de sus críticas abiertas a las políticas dictatoriales y la persecución religiosa de Ortega.
Acusado de ser un «traidor a la patria», el obispo fue sentenciado el 2 de febrero. El 10 de enero, un día después de que se negara a exiliarse del país a Estados Unidos junto con otros 222 presos políticos, entre los que se encontraban sacerdotes y seminaristas, informó ACI Prensa.
El gobierno ha cometido atroces abusos a la libertad religiosa en el país, incluida la detención y expulsión de sacerdotes del país, negándoles el reingreso, obstaculizando los servicios de organizaciones afiliadas a la Iglesia, atacando instituciones educativas católicas y sacando del aire estaciones de radio y televisión católicas.
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