El fiscal general de España ha dimitido después de que el Tribunal Supremo lo declarara culpable de filtrar información confidencial en un caso de fraude fiscal contra un socio del rival político del primer ministro socialista.
El veredicto es un duro golpe para el gobierno minoritario contaminado por la corrupción de Pedro Sánchez, quien nombró a Álvaro García Ortiz en 2022 y ha insistido repetidamente en que es inocente.
Este juicio sin precedentes ha envuelto a un país políticamente polarizado. El veredicto profundizó la controversia sobre la independencia del poder judicial. Es la primera vez en la historia moderna de España que un fiscal de alto rango es juzgado penalmente, y el caso es uno de varios en los que personas cercanas a Sánchez han sido acusadas.
La Corte Suprema destituyó a García Ortiz de su cargo por dos años. Le condenó a pagar una multa de 7.300 euros y 10.000 euros de indemnización a Alberto González Amador, socio conservador de Isabel Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.
Isabel Ayuso
MARTA FERNÁNDEZ/EUROPA PRESS/GETTY IMAGES
Ayuso, que ha sido considerada para asumir el papel de líder nacional, y su conservador Partido Popular (PP) han acusado a García Ortiz de filtrar archivos sobre su pareja para hacerle daño. Afirmaron que envió un correo electrónico. carta a periodistas con datos personales de González Amador cuando el empresario era investigado por presunto fraude fiscal. Esa investigación fiscal sigue abierta.
El Fiscal General ha negado cualquier irregularidad. Dijo que su decisión de dimitir se debía a un «gran respeto» por las decisiones del tribunal.
Tras el veredicto, Ayuso dijo a X: «Es típico de las dictaduras utilizar el aparato estatal para atacar a un rival político».
El ministro de Transformación Digital, Óscar López, cercano a Sánchez, dijo: «Hay jueces en este país… que realmente creen que el Estado está en peligro, que el país está colapsando y que tienen que salvar la patria y negar la legitimidad de este gobierno».
Sánchez insistió en que García Ortiz era inocente y sugirió que el fallo de la Corte Suprema, de mayoría conservadora, fuera apelado ante el tribunal constitucional de mayoría de izquierda. El principal socio de coalición del gobierno, la populista Plataforma Sumar de izquierda, lo calificó de «golpe judicial».
Investigaciones separadas de corrupción dirigidas a la esposa del primer ministro, su hermano y dos ex hombres de derecha han amenazado con derrocar a Sánchez, quien llegó al poder en 2018 con la promesa de limpiar la política española. El PP le ha pedido en repetidas ocasiones que dimita y convoque elecciones generales anticipadas.


